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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2016

El rgimen y el sistema

Isidoro Moreno
Rebelin


Es evidente que los resultados de las elecciones de diciembre certificaron la quiebra de uno de los pilares del rgimen poltico construido en la transicin al posfranquismo: el bipartidismo de la alternancia (UCD-PSOE en los primeros tiempos y luego PP-PSOE), que ha sido el ncleo central de las instituciones junto con la monarqua borbnica y la visin de Espaa como Una (negando legitimidad a la definicin plurinacional del Estado que hasta la transicin poltica era parte importante de los programas de los partidos de izquierda, incluidos el PSOE y el PCE).

Durante casi cuarenta aos, con mayora absoluta o con el apoyo de alguna fuerza de las derechas catalana o vasca, los dos partidos se han alternado en el Gobierno dando lugar a un rgimen de democracia de baja intensidad que cerr en la prctica toda otra forma de participacin poltica ciudadana que no sea a travs de los partidos. Una ley electoral ad hoc favoreci y consolid este bipartidismo, que ha invadido todas las esferas institucionales y muchos mbitos de la sociedad civil, incluido el poder judicial, tericamente independiente, pero donde PP y PSOE colocaron a sus peones o simpatizantes sin rubor alguno. Todo ello ha tenido como consecuencia el altsimo nivel de corrupcin que se extiende desde miembros de la Familia Real hasta pequeos ayuntamientos, basado en la prepotencia y en la sensacin (o certeza) de impunidad, y tambin la obscena generalizacin de las puertas giratorias por las que personajes y personajillos polticos pasan directamente a ocupar asientos en consejos de administracin o puestos de asesores bien pagados de empresas multinacionales, como ocurre con Felipe Gonzlez, Aznar y un largusimo etctera.

En las ltimas elecciones, entre los dos partidos no llegaron al 50% de los votos, lo que es insuficiente para la continuidad de la alternancia, ni siquiera si alguno de ellos sumara los del partido emergente ms cercano, Ciudadanos en el caso del PP (o tambin del PSOE, que gobierna gracias a este partido en Andaluca) y Podemos en el del PSOE. Necesitaran, adems de ello, contar con el apoyo directo (con los votos) o indirecto (con la abstencin) de otra u otras fuerzas. Lo realmente importante es que el rgimen poltico bipartidista no garantiza ya el mantenimiento eficaz del sistema y por eso la actual situacin es definida como de inestabilidad por las fuerzas fcticas de ste la banca, las grandes corporaciones empresariales, las instancias supraestatales de la globalizacin como el FMI, el Banco Central Europeo o la Troika-, por los mass-media y por los partidos que son los administradores polticos de sus intereses, como el PP, Ciudadanos (para muchos, la nueva expresin poltica del bex-35) y los sectores ms determinantes del PSOE, encabezados por Gonzlez, Guerra, Bono, Rodrguez Ibarra, Corcuera y sus patrocinados ms jvenes, como Susana Daz.

La tan temida inestabilidad consiste precisamente en que el rgimen poltico que fue creado para garantizar la perpetuacin del sistema no es capaz ya de cumplir ese papel. Entendiendo por sistema el conjunto de intereses econmico-sociales e ideolgicos que conforman la verdadera estructura de nuestra sociedad. En l radica, y no en las instituciones del rgimen poltico, el verdadero poder. Por eso, los regmenes polticos estn organizados de tal manera que siempre gobiernen los partidos o alianzas de partidos que, aunque puedan estar enfrentados, no van a tocar ninguno de los componentes estructurales del sistema. Parafraseando a Lampedusa, podramos decir que todo, o casi todo, puede cambiar en el rgimen poltico siempre que ello no cuestione el sistema. Entender esto es esencial para interpretar los ahora diarios llamamientos para que los dos partidos de la (hasta ahora) alternancia pacten entre s, y con quien haga falta, para cerrar el paso a cualquier otro actor que pueda cuestionar el sistema (en la hiptesis de que realmente alguno pretenda hacerlo).

Para conseguir este objetivo, creo que en las prximas semanas sern sacrificados Rajoy y Snchez, y luego, o tras nuevas elecciones (improbables, pero que en todo caso repetiran con pocas variantes los resultados de las anteriores), el PSOE apoyar a PP ms Ciudadanos, mediante su abstencin, que es lo que piden Felipe Gonzlez y la gente de orden de su partido, acusando, a la vez, a Podemos de hacer imposible un Gobierno de izquierda. Y este apoyo ser presentado no como una exigencia del sistema, sino como un sacrificio anteponiendo el bien de Espaa a los intereses del partido. Todo sea, incluido el suicidio del PSOE y el fin del bipartidismo, para garantizar la estabilidad del sistema.

Isidoro Moreno. Catedrtico Emrito de Antropologa de la Universidad de Sevilla

Publicado en Diario de Sevilla y otros diarios del Grupo Joly el 2 de febrero de 2016

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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